Celebraré el silencio de los enamorados
que se miran a los ojos, y tienen sus manos enlazadas,
o que en un instante sienten el anhelo de abrazarse.
Celebraré el momento en que las bocas
nada pueden musitar, y los besos son luz y fuego.
Celebraré el silencio de los enamorados
cuando recorren los caminos de una tarde cualquiera,
o cuando remontan por la noche la escalera del amor,
cuando las rosas mueren de envidia silenciosa
testigos mudos de la rendida entrega.
Celebraré el silencio de los enamorados
que tiende como un velo sagrado su espesura
y los aísla a ambos del resto de las cosas.
Cuando con el nacer del alba reciben el rayo de luz
en el que pueden estrenar su ternura como ayer.
(A Cris, en tantos días inolvidables)
Sencillamente tierno. Refleja amor sereno. Las fotos son perfectas, leeré tu blog despacio y saboreando.
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